#JulioSinPlástico: guía práctica y experiencias personales.


En la anterior nota hablamos sobre los problemas con el plástico y la contaminación generada por el uso desmedido del mismo y sus efectos en la biósfera. En esta nota queremos alentarte a que te sumes a esta iniciativa de #juliosinplástico dándote consejos e incentivándote para que estos cambios que implementes este mes permanezcan en el tiempo y formen parte de tu vida diaria. Porque sabemos que si queremos disminuir nuestro impacto negativo en el planeta debemos tomar decisiones que perduren en el tiempo y sean replicables.


Por eso te invitamos a conocer cómo empezar un julio sin plástico en sólo 7 pasos. Además el equipo de Agenda Ambiental Buenos Aires nos comparte su experiencia al dejar de consumir plásticos de un solo uso, cuáles fueron los que más les costó reemplazar y qué es lo que los motiva a seguir apostando a los cambios de hábitos. Esperamos que te sea de gran utilidad y te sirva de motivación.



¿Estás listo para empezar el cambio? ¡Te damos algunas ideas!

1. IDENTIFICAR


Para comenzar es importante que identifiques los productos que consumes en tu hogar y en tu trabajo que contengan plásticos de un solo uso. Pero ¡ojo! no se trata de hacer un cambio radical, de tirar todo y no volver a comprar ningún producto con este material, porque sabemos que de esa manera el cambio va a durar lo que dura un suspiro. Se trata de ir paso a paso, reemplazando un producto a la vez, comenzando con lo que te resulte más fácil de implementar, de esta manera, te dará ánimos para poder ir por más.



2. REDUCIR Y RECHAZAR


Es importante como primer meta, luego de identificar cada producto plástico, proponerse reducir su consumo. La enorme cantidad de residuos plásticos que generamos invitan a ser repensados y minimizarlos para después tomar acción.


Una vez que sepamos dónde estamos generando residuos, podemos ver cuáles podemos dejar de consumir o simplemente disminuir su uso. Es decir, evitar generarlos en un primer lugar. Podríamos empezar por rechazar los productos u objetos que sabemos que no vamos a usar, como folletos, bolsas o muestras gratis, etc.

  • Miembros del equipo de Agenda Ambiental Buenos Aires vienen poniendo en práctica este cambio de hábito cotidiano hace mucho tiempo y nos cuentan cuáles son los plásticos que más fácil les resultó dejar, tal vez puedas inspirarte con ellas y comenzar a reemplazarlos vos también: bolsas del supermercado, sorbetes, cubiertos, platos, vasos descartables, botellas de agua, cucharitas de helado, botellas de gaseosas, algunos envases como shampoo, crema de enjuague, jabones, cepillos de dientes, productos para el pelo. ¿Conoces con qué o cómo se reemplaza cada uno?.


3. REEMPLAZAR


Comenzar reemplazando las bolsas plásticas es una gran idea, ya que puedes llevar una bolsa de tela reutilizable que no ocupa nada de lugar y es mucho más resistente que las que nos dan, por ejemplo, en los supermercados. Lo mismo pasa con los sorbetes, si bien ya está prohibida su utilización, entrega y expendio en la Argentina a partir de la entrada en vigencia de la Resolución 2019-816, siguen estando en circulación, por eso ahora el siguiente paso es rechazarlos o reemplazarlos por sorbetes de materiales perdurables en el tiempo. ¿Conoces emprendimientos que comercialicen estos productos ecológicos? Aquí se compartieron muchos en la comunidad ambiental de nuestro instagram.


4. REPARAR


Éste es un paso muy importante. A la hora de pensar en comprar un objeto nuevo que reemplazaría a uno que ya tienes, pregúntate si no puede ser arreglado o reparado el objeto que ya tienes, de esta manera evitarías generar nuevos residuos y tendrías un menor impacto ambiental.

Muchas cosas pueden ser reparadas, incluso objetos que no te imaginabas que podían serlo, desde productos electrónicos hasta ropa, artículos para el hogar, etc.


5. REUTILIZAR


Muchos objetos pueden ser reutilizados para fines para los cuales no fueron creados. Esto evita que tus objetos se conviertan rápidamente en residuos. Una remera que ya no vamos a usar, por ejemplo, puede convertirse en una bolsa de tela para hacer compras, o en un trapo para limpiar en casa, ¿ésto ya lo hacen en su casa, o no? ¿Quién diría que ya éramos ecologistas antes de reconocer serlo? Un contenedor de comida (como una bandejita) puede convertirse en un contenedor para freezar comidas en nuestra casa y ser reutilizado múltiples veces antes de ser convertido en un residuo.


Antes de continuar con la guía práctica te queremos contar dos cosas: la primera es que el orden de esta guía no es al azar, ya que no sólo está en orden de lo que hay que hacer paso a paso sino que también está ordenado según las acciones que más impactan positivamente. ¿Conoces la frase: “el mejor residuo es el que no se genera”? Se aplica por supuesto a los plásticos de un sólo uso. Mira este curso sobre residuos sólidos urbanos que lo aborda muy bien. La segunda es que después de leer el quinto paso ya te debés imaginar todos los desafíos que podrías encontrarte, por eso le preguntamos al equipo de Agenda Ambiental Buenos Aires qué productos hechos de plástico les resultaron más difíciles de dejar y ésto fue lo que nos respondieron:

  • “Los que me vienen impuestos y no puedo decidir, o reemplazar, por ejemplo, correspondencia que viene en sobre plástico, sachet de leche, algunos envases de cremas, packaging, cuando viene alguien a visitarme y trae algo en envase plástico, etc.”

  • “Bandejitas plásticas o envoltorios para comida. A veces por temas de la vida me cuesta organizarme con la comida y me pido algo o salgo a comprarme, si puedo llevo mi tupper pero también a veces se me complica.”

  • “El plástico que más me costó dejar fue el de las toallitas femeninas porque no me animaba a pasarme a la copita hasta que una amiga me contó de todos sus beneficios y de lo buena que es. Después de eso me animé y me cambié a la copita y la verdad no la cambio por nada. Me hubiera gustado haberla conocido antes.”

  • “Los que te encajan. Cuando vas a comprar algo, y cuando te diste cuenta ya te pusieron doble bolsa o te lo envuelven para llevar y no lo pediste.”


Ver que no estamos solos/as nos puede traer alivio ¿no es cierto?


6. SEPARAR

Una vez que adquirimos productos de plástico es indispensable entender que ese plástico no desaparece cuando lo tiramos a la basura, simplemente cambia de lugar, por eso debemos separar o segregar para que pueda ser reciclado. Existen muchas formas de reciclaje, ya sea de forma industrial o artesanal. Cuando separamos los plásticos se convierten en materia prima y son reinsertados al circuito productivo creando una economía circular.


7. RECICLAR


Si te animas a más, una vez que separas los residuos plásticos puedes disponerlos dentro de botellas plásticas y comenzar así a hacer botellas de amor o ecoladrillos. Con ellos se reciclan los plásticos de un solo uso convirtiéndolos en nuevos productos, si no escuchaste hablar al respecto, te sorprendería saber en qué se transforman. Si te interesa saber qué es y cómo armar un ecoladrillo o una botella de amor, te invito a leer esta nota.


Por último, las chicas del equipo de Agenda Ambiental Buenos Aires te cuentan qué las motiva a seguir intentando reducir sus residuos plásticos:


  • “Mi motivación está en mí ser, es algo intrínseco en mí, el amor que tengo por la naturaleza y el planeta.” - María Inés Ferrer.

  • “Intento no frustrarme por no poder hacerlo a la perfección (aunque admito que me estresa saber de mi contaminación) pero siempre lavo y lo dejo para reciclar por lo menos. Lo que me motiva para seguir intentándolo es pensar que en algún momento estos pequeños cambios de hábitos se vuelvan una costumbre y sea imposible admitir usar un plástico solo por una vez y tirarlo. Espero que sea una meta de toda la sociedad, tanto del que consume como del que vende sus productos en ellos. Que entre todos le digamos NO.” - Georgina Dafne Ibarruela Vargas.

  • “Toda la contaminación que produce el plástico y lo mal que le hace al planeta me motiva a seguir reemplazándolo por materiales más nobles.” - Mercedes Estevez.

  • “Creo que ayuda ver que en comunidad se pueden lograr más cosas.” - Stefanía Gherbassi


Tenemos que reflexionar como sociedad sobre nuestro consumo. Nosotros tenemos el poder de crear economías circulares, mercados verdes, productos sustentables. De nosotros depende.

Pensemos cada uno desde nuestro lugar las cosas que podemos cambiar para mejorar nuestro ambiente. Con el reciclaje, la reducción y la reutilización de envases, son múltiples las cadenas productivas de economía circular que se activan, generando empleo, nuevas tecnologías y menor presión sobre los recursos naturales.



¡Yo me sumo al mes de #JulioSinPlástico o su versión en inglés #plasticfreejuly y te invito a que te sumes tu también! Desde donde quieras y cuando quieras.



REDACCIÓN

Georgina Dafne Ibarruela Vargas. Integrante de Agenda Ambiental Buenos Aires. Licenciada en Comercio Internacional, Técnica en Comercio Exterior y Aduanas, estudiante de la carrera Licenciatura en Información Ambiental en la Universidad Nacional de Luján. Promotora oficial de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en Argentina. Instaladora de Suministros Eléctricos por Energía Solar Fotovoltaica. Apasionada por todos los temas ambientales, la defensa de los animales y la naturaleza.





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Edición:

Stefania Gherbassi y Luisa Tang.