Consolidar capacidades con enfoque de género: la experiencia de Agenda Ambiental y MundoSur
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Transversalizar la perspectiva de género interseccional no es una acción aislada ni un agregado superficial a las iniciativas ambientales. Es una decisión política que se traduce en decisiones técnicas, metodológicas y éticas en la manera en que se diseñan, implementan y evalúan proyectos, programas y políticas públicas.
En Agenda Ambiental decidimos asumir ese compromiso desde adentro hacia afuera. No como discurso, sino como práctica institucional.

¿Por qué integrar género en una organización ambiental?
La crisis climática no afecta a todas las personas por igual. Factores como el género, la condición socioeconómica, la pertenencia étnica, la edad, la discapacidad o la situación de movilidad humana influyen directamente en el acceso a recursos, oportunidades y espacios de toma de decisiones.
La perspectiva de género no es un componente adicional: debe estar presente en todo el ciclo de vida de las iniciativas ambientales, desde su diseño hasta su implementación y evaluación.
Esto implica preguntarnos:
¿Este proyecto está contribuyendo a mantener desigualdades o a transformarlas?
El proceso interno
Desde octubre iniciamos reuniones quincenales con la consultora MundoSur para:
Realizar un diagnóstico institucional.
Analizar prácticas y dinámicas internas.
Desarrollar protocolos.
Revisar nuestra comunicación institucional.
Diseñar herramientas de evaluación.
No fue solo un proceso técnico. Fue también un ejercicio de reflexión institucional que implicó cuestionar privilegios, dinámicas de poder y formas de tomar decisiones.
El valor de las alianzas estratégicas
Las alianzas no solo suman capacidades: también aceleran procesos de transformación institucional.
Trabajar con MundoSur nos permitió:
Incorporar una mirada crítica.
Sistematizar aprendizajes.
Formalizar protocolos.
Diseñar una matriz operativa de implementación.
Este proceso de construcción colectiva fortaleció nuestras capacidades institucionales y consolidó una forma más estructural de integrar género y ambiente en nuestro trabajo.
Aprendizajes
El género no se agrega: se transversaliza.
La transformación comienza desde adentro.
El lenguaje importa.
Sin presupuesto ni indicadores, el enfoque de género puede quedar solo en el discurso.
La interseccionalidad es clave para comprender la complejidad de las desigualdades.
Integrar género en la gestión ambiental mejora el impacto de las iniciativas. No es solo una cuestión de justicia social: es una condición para lograr sostenibilidad real.
El presente documento fue elaborado en el marco del programa regional “Género, ambiente y cambio climático: potenciando acciones eficientes, justas y efectivas”, implementado por ONU Mujeres en América Latina y el Caribe a través de su Hub Regional de Género, Ambiente y Justicia Climática con sede en Bolivia, y financiado por el Gran Ducado de Luxemburgo.



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